Laberinto
La computadora de los 100 dólares es una excelente plataforma para acercar a los más pequeños al mundo digital que nos rodea. Ofrece gran variedad de ejercicios para jugar y aprender al mismo tiempo. En esta entrada hablaré de uno de los más sencillos y que vienen precargados en todas las versiones de Sugar: El Laberinto (Maze en inglés).
Es tremendamente simple. Un laberinto en blanco y negro generado al azar, un circulito que movemos con los cursores (dejando una estela de puntitos blancos al estilo Pacman) y un cuadrado verde que sirve de meta. Un cronómetro muestra el tiempo que tardamos en completarlo. Cada vez que resolvemos uno, nos proponen otro aumentando ligeramente la complejidad. Ese grado de dificultad puede modificarse en cualquier momento con las teclas + y – (o con los iconos de la barra de menú superior).
Uno de los aciertos de quien programó esta actividad es el movimiento automático. Cuando pulsamos una flecha, el puntero tomará esa dirección, avanzando por los pasillos del laberinto hasta que choque con una pared, llegue a la meta o encuentre una bifurcación. Este tipo de control permite a los más pequeños centrarse en decidir el camino a escoger y la tecla del cursor que le corresponda. A los mayorcitos que quieran demostrar velocidad mental y resolver los más complicados (cuidado que engancha…) también agradecerán no tener que estar continuamente pulsando las teclas para que avance el puntero.
Como todo en esta vida se aprende mejor viéndolo que leyéndolo, la prueba de concepto. En ella, Martina (3 años recién cumplidos) experimentaba por primera vez con los cursores del ordenador. Este es el tercer laberinto que probó:
No hay comentarios.:
Publicar un comentario